jueves, 25 de agosto de 2011

Aún quedan días de verano



Para divertirme, para descansar y para tocar. En lo que llevo de verano casi no toqué nada, pero no me preocupa. No me preocupa porque ya no existen pruebas de acceso que puedan atormentar mi cabecita loca, porque ya soy fija en el conser, porque no siento esa presión psicológica que sobre mí ejercía 4º. Porque toco cuando quiero, y, cuando lo hago lo disfruto muchísimo y no hay dolores en el cuello que me pongan nerviosa, y si fallo, da igual, porque lo repito hasta que me salga. Porque estoy mucho más tranquila, y en verdad disfruto mucho con las música que toco y con el clarinete. Es algo precioso que no quiero que termine cuando empiece el curso. Ojalá que se cumplan mi ansiados deseos (lo de soplar pestañas pidiendo pasar la prueba de acceso durante un año fucionó, ¿por qué no esto? jajaja).



P.D. I´ve just fall in love with


Concierto para clarinete y piano
Rimsky Korsakov


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