Alguna vez habéis tenido la sensación de estar intentando hacer algo que, por mucho que practicáis y repetís, no os sale nunca y tenéis la extraña sensación de estar predestinados a ser negados para esa cosa?
Yo en estos momentos me siento así. Es exagerado lo mal que me va en conxunto con el clarinete bajo, ya no sé que hacer. Pita, pita pita, me pongo nerviosa, no doy una, pita, pita y vuelve a pitar y yo me pongo aún más nerviosa todavía y el profesor me riñe por no contar bien los compases de espera. Esto es horrible, empiezo a arrepentirme de estar intentándolo...
Qué, Destino, ¿ya estás contento? ¿Te llega con esto o quieres más palabras llenas de desesperación? Parece que, como suele ocurrir, estás ganándome. Seguro que estás muy feliz, ¿verdad?
Pues vete borrando esa sonrisa de la cara, majo, que no tengo intención ninguna de darme por vencida. Esta vez pienso ganarte yo, siempre ha sido algo personal, pero desde que has metido al clarinete bajo en todo esto es mucho más y lo peor para ti es que no sabes de lo que soy capaz. Prepárate, aundición del 1 de marzo que me atormenta con su inminente llegada y su mera existencia.
Quien ríe el último, ríe el mejor. ;)